Memorias con mis bisabuelos.

Una de las cosas que más agradezco en ésta vida es la oportunidad de haber tenido a los mejores bisabuelos del mundo.

En éstos tiempos conozco a pocas personas que hayan conocido a sus bisabuelos, yo afortunadamente los he tenido en los 20 años de vida que tengo.

Siempre sonrientes, siempre alegres.
Siempre recibiendo a la familia, conocidos y a los muchos amigos que tienen.

Mis bisabuelitos siempre me han consentido.

Mi “abuelito Güicho” (como le digo) de pequeño me llevaba a pasear en mi triciclo Apache, uno de color azul muy bonito, dando la vuelta ahí en la manzana “D” y la 259 me llevaba a la tienda y era casi una ley, casi una religión que me comprará mi bubulubu terminando el paseo.
De regreso ya en casa, mi abuelo se preparaba para irse al trabajo, siempre lo acompañaba hasta la reja de la unidad y le gritaba “adiós abuelito” con la voz aguda que siempre me ha caracterizado.

-Me viene a la mente la vez que me trague una moneda de 5 pesos y con la cual me estaba ahogando, y mi abuelo se levantó, me tomó de los pies y me puso de cabeza dándome palmadas fuertes en la espalda hasta que la moneda salió de mi boca”.-
Gracias abuelito.

Sigo con mi abuelita Jose.

Una mujer muy querida por todos, reconocida por su gran sazón en la comida y por ťodos sus platillos deliciosos, resaltando en sus famosas empanadas de piña y el delicioso arroz rojo que tanto me encanta.

solíamos quedarnos dormidos en el sillón por las tardes, un pequeño sillón en el que cualquiera, si nos hubiera visto acostados hubiera jurado que nos caeriamos.

Desde que tengo memoria siempre recuerdo a mi “abuelita pepita” cocinando, de un lado a otro, moviendo cazuelas, picando cebollas, haciendo de todo en la cocina.

recuerdo los pasteles de cumpleaños que me preparaba, recuerdo los grandes regalos que me daban el día de los Reyes magos.

recuerdo a los dos siempre dándome cariño y mucho amor,

Hoy escribo ésto, ya que estuvieron unos días en mi casa y hace rato, antes de partir ambos me dieron un beso, mi abuela bromeaba y decía que “en qué momento creciste tanto, ya le escupes el cráneo a tu abuelito”; le di un abrazo y un beso y me dijo “a ver si vas pronto a la casa”, mi abuelo me dijo “cuidate mucho, que te vaya bien” me abrazó e hizo un sonido de alegría, dio la vuelta t dijo adiós.

Me hicieron sentir bien y lloré de alegría y nostalgia, pensando en que en algún momento ellos ya no estarán, pero al recordar todos los buenos momentos que tuve me siento satisfecho y agradecido.

¡Gracias abuelitos!

 

                                OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Express Yourself.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: